EN CLAVE ECONÓMICA.

LA CRISIS DEL MONO.

 

imASi alguien dudada de lo convulso que se presenta este año, las dudas se despejan desde la cáscara a la raíz. No hay día que la bajada del petróleo o la crisis de la bolsa china no haga que los mercados de valores no dejen de caer en días teñidos de rojo. Ningún medio explica, sin embargo, el porqué de esta larga y tediosa caída de la economía mundial. Hasta el FMI, tan recatado en sus comentarios señala malas señales para los países emergentes.

Una de las señales de que algo anda mal  y la mayoría no lo sabe es que la fuga de capitales a los paraísos fiscales en España se ha incrementado en un 2000% y que aproximadamente hay 7.8 billones de dólares ocultos. Si los ricos se dedican a meter sus fondos en otros lugares y no permiten que circulen o sean invertidos es porque sin duda han de ver señales nada halagüeñas y prefieren asegurar su bienestar al precio de condenar al resto de la humanidad a la pobreza. Este hecho hace recordar a como las ratas huelen el peligro antes que los demás, del mismo que el TTPI busca que las multinacionales gobiernen la economía mundial a su antojo y por encima de cualquier pretensión política, incluso en términos de sucios mecanismos financieros para alimentar falsas burbujas futuras.

Más allá de este hecho los estudiosos señalan que nuestro país necesitará 10 años para recobrar tasas de paro similares a las de antes de la crisis, es decir, que hasta el año 2027 no habrá buenas condiciones de empleo. Dado que las cifras de la OIT, en este caso, alertan ante el imparable aumento del paro a nivel mundial, son sólo eso y que pueden ser papel mojado, es probable que ni entonces hayamos recobrado el tan ansiado estado de bienestar, si es que  alguna vez lo hubo.

Por otra parte el hecho de que la economía se vuelva cada vez menos competitiva, obliga a tomar medidas tales como la guerra comercial de Arabia Saudí, que, como segundo productor de petróleo del mundo tras EEUU, desea monopolizar el comercio en Oriente medio. Para ello está produciendo tanto oro negro que su precio ni será digno de mencionar a este  paso. El resultado no es otro que la compañías explotadoras del mismo verán contados sus días de gloria y aquellos países que produzcan materias primas tendrán que ver como sus exportaciones bajan y sus explotaciones dejarán de ser rentables.

La crisis china es otro tema. Una gran burbuja financiera, bursátil y de la construcción ha creado un falso clima de crecimiento económico y el yuan pierde posiciones frente al dólar. A principios de año ya llegaron los primeros sustos cuando las bolsas de este país tuvieron que cerrar al bajar más del 7% en poco menos de treinta minutos estilo crack del 29.

Por otra parte si tenemos en cuenta que el PIB tiene en cuenta la renta per cápita y que ésta no se corresponde en realidad con la ganancia de las personas de a pie, sobre todo cuando la economía se ha convertido en un juego virtual, una subida del 3,2 % puede ocultar perfectamente una burbuja perfecta, como cuando en España se construían tantas viviendas como en Francia y Alemania juntas. En otras palabras, los porcentajes que arroja el FMI pueden estar muy estudiados, demasiado para medir lo que sería un verdadero índice de felicidad nacional.

Visto lo visto está claro que la tendencia hasta el momento es la de la decadencia del mercado mundial, hasta el que mide  el tráfico de mercancías marítimas está bajo.

Asistimos a un espectáculo nunca imaginado por los economistas. Sólo falta que estalle la burbuja del dólar ante una subida de tipos de interés y que éste último refugio tampoco funcione de manera adecuada.

Con la economía mundial en la picota, corremos el peligro de no darnos cuenta de que en realidad lo que se cae es el capitalismo  delante de nuestras narices.

 

ÁNGEL VILVOORD,.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.