Y GANÓ EL SISTEMA. Más de siete millones de personas dijeron no al absurdo sistema electoral

descargaEn un país donde la iglesia católica mantiene su poder sobre la política y la educación desde hace casi 500 años, cuando llegamos los españoles, los peruanos parecen preferir el continuismo  colonial antes que la independencia. El sometimiento de las leyes a las directrices de los convenios internacionales, multinacionales e intereses externos se imponen a los de los peruanos que ingenuamente votan obligados cada cinco años, cual teatro dantesco.

Ninguno de los candidatos trata asuntos de fondo como la educación laica, la eliminación de los privilegios católicos, entre los que destacan la exención de impuestos  o el sometimiento de las decisiones gubernamentales a empresas extranjeras que se empecinan en recursos mineros, como el caso de “Tía María”, en el sur del país.

La única representante que parece aproximarse a posturas algo más centradas es la  candidata del Frente Amplio, que poco tiene que hacer frente a un electorado manipulado por la revulsiva telebasura y los maniatados medios de comunicación que se dedican a hacer hincapié en la inseguridad ciudadana para meter el miedo en una población ya de por sí asustada ante la terrible desigualdad social que recorre todo el país y un sistema completamente inestable.

La inmensa economía sumergida en el país, en parte responsable por el simple hecho de que las grandes empresas no pagan sus impuestos, supone todo un desafío para el progreso del país, donde prima más el interés político de la globalización del capitalismo salvaje.  Ello es posible ante una manipulación de los medios donde la izquierda se confunde con el terrorismo de Sendero Luminoso, que para nada eran solidarios sino matones fanáticos que empleaban consignas comunistas, todo para concluir que mejor no cambiar nada y seguir con la estela de colonialismo español e internacional, se pague el precio que se pague.

Es por ello que el próximo cinco de junio se acude al show electoral en el que 22 millones de personas tienen que elegir entre Keiko Fujimori o el líder del PPK, dos adversarios tan diferentes como dos gotas de aceite en un vaso de agua sucia. Es así como la democracia y el voto sirve para perpetuar la corrupción y los males que pueden aquejar durante siglos a generación tras generación, mientras se trata de no tocar los problemas de fondo para dejarlo todo como está, en un cambio fingido. Es así como la mentira se disfraza  y la justicia social pasa a ser un cuento que se narra en las líneas de Nazca, si es que se pueden ver claras.

Algo que no mencionan los medios peruanos porque no les conviene es que 3.953.274 no fueron a votar, 2.158.688  lo hicieron en blanco y 896.721 fueron votos nulos por comentarios poco ortodoxos siguiendo las reglas de la moral peruana. Estas personas son la prueba palpable de que algo empieza a cambiar en conciencia de los votantes que no comprenden porque están obligados a participar en un juego sucio, como es el de la política de su país, sometida a principios quasi-mafiosos.

Por lo tanto, como se demuestra una vez, democracia= voto+engaño multiplicado por ignorancia de sus electores.

ÁNGEL VILVOORD.

 

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